Instalar una piscina en el hogar, además de inversión, requiere la asesoría de expertos, mantenimiento continuo y medidas de seguridad para proteger a la familia. Si estás interesado en construir una o ya la tienes, te presentamos algunos aspectos que no pueden faltar.
Para disfrutar de los rayos del sol no es necesario esperar las próximas vacaciones y viajar hasta la playa o el balneario más cercano. Este dilema queda resuelto al instalar una alberca en casa que, con los cuidados necesarios, brindará a toda la familia interminables momentos de diversión.
La gama de opciones es amplia y puedes elegir el tamaño, la forma y la decoración que más te guste. Sin embargo, antes de tomar la decisión, debes saber que lo primordial es cerciorarte que los pequeños no corren peligro; la mejor estrategia para lograrlo es que ellos sepan o aprendan a nadar rápidamente.
Una vez resuelto esto, es hora de las consideraciones técnicas.
Planeación
Para empezar, debes establecer las dimensiones; los especialistas coinciden en que la medida mínima es de tres por seis menos y si se agrega el espacio de alrededor, entonces se necesita un terreno de 4.20 por 7.20 metros.
En albercas de mayor tamaño, lo ideal es 12 por seis metros, exclusivos para el espacio del agua; al incluir el contorno, la medida final será de 13.20 por 7.20 metros. El espacio adicional es útil para caminar, poner camastros o simplemente para no desentonar con el diseño del jardín.
La profundidad recomendada es de 1.20 metros, pero si hay niños en casa se debe considerar la construcción de un chapoteadero por separado para evitar el peligro.
De igual forma debe instalarse una regadera cerca para que las personas eliminen de su cuerpo el bronceador antes de entrar al agua, debido a que esta sustancia la contamina.
La decoración del interior también depende por completo de tus gustos y, por fortuna, el mercado ofrece una amplia gama de opciones.
La primera de éstas se basa en pintura; se elabora en cuatro semanas en promedio y la desventaja es que el recubrimiento dura sólo un año y después de ese tiempo hay que volver a pintar.
También existe la geomembrana que es un material parecido al plástico; su principal inconveniente es que se decolora con rapidez debido a los químicos que se agregan al agua. Lo más recomendable es utilizar mosaico veneciano que, además de permitir creaciones originales, es resistente, económico y de fácil mantenimiento.
¡Al agua!
Las piscinas requieren de cuidados constantes, basados en cuatro factores básicos: temperatura, acidez, nivel de cloro y limpieza general.
Temperatura. La mejor forma de controlarla es a través de calderas que pueden funcionar con celdas solares, propano, gas natural o aceite. Debe comprobarse cada seis horas; después de este lapso, la temperatura desciende un grado por cada 60 minutos transcurridos.
Según los especialistas, lo ideal es que el agua oscile entre los 25 y 27ºC para adultos y mantenerse en 31ºC para los pequeños.
Acidez. Se refiere a lo que conocemos como PH y puede medirse a través de un comprobador o indicador. Los compradores más eficaces incluyen además niveles de cloro, dureza y alcalinidad del contenido. Por su parte, los indicadores más sencillos (caseros) miden únicamente el PH.
El volumen de esta sustancia debe estar entre 7.6 y 7.4; si alcanza niveles más altos puede disminuirse con productos compuestos por varios tipos de sales y sulfuros.
Nivel de cloro. Constituye el desinfectante por excelencia ya que elimina residuos corporales como sudor y orina. El nivel normal depende de la cantidad de líquido existente y sólo puede ser determinado por un experto en la materia. Entonces, debes prestar especial atención para que después puedas hacerlo por ti mismo.
Un error común es considerar que cuando la alberca despide un fuerte olor a cloro es a causa del exceso de éste. Sin embargo, es justo lo contrario; la cloromina es un compuesto que se presenta continuamente en las piscinas y que consume el cloro, generando el olor, lo que puede ocasionar irritaciones en piel, nariz y ojos.
Limpieza. En todo momento, las albercas están expuestas a factores ambientales como polvo, hojas de árbol, insectos y hasta basura. Por lo tanto, debes adquirir un kit de limpieza que incluye un analizador, aspiradora especial, minera de aluminio para ésta, adaptador, mangueras con puntas, cepillo de cerdas suaves y red saca hojas.
Es indispensable una cubierta que evita que el calor se disipe en el aire y realizar diariamente el proceso de recirculado, que tiene como objetivo oxigenar el agua.
Fuente: http://www.aguasdigital.com