Uno de los grandes problemas de las ciudades es sin lugar a dudas la presencia de plagas urbanas como cucarachas, hormigas, roedores, etcétera que se instalan en los hogares o lugares de trabajo poniendo en riesgo nuestra salud; esto se debe a que es justamente ahí donde encuentran todo lo necesario para subsistir: refugio y alimento. Si quiere deshacerse de estas plagas de una manera eficaz, segura y ecológica, lo mejor es contratar a un profesional.
Afortunadamente, hoy día ya no es necesario desalojar la casa u oficina para llevar a cabo una fumigación pues existen en el mercado un sinnúmero de productos de alto poder residual o de volteo inmediato que eliminan este tipo de plagas sin contaminar el ambiente. Un ejemplo es el cebo-gel, ideal para exterminar cucarachas, que no requiere de una preparación previa ni del uso de pulverizadores, lo cual evita el riesgo de derrames.
Si llegara a descubrir que la invasión de alguna de estas plagas, no dude en combatirla ya que la cucaracha y la rata son transmisoras de tifoidea, hepatitis, amibiasis y tuberculosis.
Inspección o rastreo
Es el primer paso de una buena fumigación ya que sirve para encontrar e identificar a las plagas, conocer su distribución y la causa de la infestación. Una vez realizada la inspección el técnico puede determinar qué tratamiento se requiere para eliminarlas y también proporcionar al cliente una estrategia de control a futuro.
Hendiduras y grietas
Cuando miden más de un cuarto de pulgada se convierten en el lugar ideal para alojar insectos caseros, especialmente hormigas y cucarachas. Estas hendiduras y grietas se forman en la mayoría de las juntas de construcción y son un buen sitio para aplicar los insecticidas residuales porque es ahí donde los insectos pasan la mayor parte del tiempo, ya que por lo general sólo salen en la noche en busca de alimento. El insecticida residual inyectable permite hacer aplicaciones justo en estos lugares logrando que el insecto entre en contacto con él y además disminuye la contaminación ambiental.
Las hendiduras que se encuentran detrás y al final de los estantes de la cocina son uno de los refugios favoritos de las cucarachas y las superficies de madera sin barnizar o pintar, hacen más atractivas estas hendiduras para los insectos.
Finalmente, la ventaja de los insecticidas residuales inyectables es que, dependiendo del grado de infestación, puede aplicarlos usted mismo, sólo basta seguir al pie de la letra las instrucciones, evitar que entre en contacto con la comida y después limpiar cualquier exceso que se haya salido de la hendidura.
Fuente: http://www.metroscubicos.com