La adquisición de un terreno representa sólo 25% de la inversión total para construir un inmueble. Antes de firmar el contrato, toma en cuenta las características físicas del terreno, la ubicación, el uso de suelo y el precio por metro cuadro.
Hay quienes deciden comprar un terreno y diseñar su propio hogar, en lugar de adquirir el inmueble ya terminado. La elección de la superficie no debe tomarse a la ligera debido a que de ésta dependerá la calidad de la construcción final así como el confort y seguridad de sus habitantes.
El primer paso es asegurarse que la propiedad cuente con uso de suelo habitacional unifamiliar, lo que evitará que se edifiquen comercios u oficinas. Preferentemente deberá estar cerca del trabajo y la escuela de los niños, con accesos adecuados de comunicación.
Un terreno sobre una vía rápida no es recomendable para casa-habitación. Además de la ubicación, se deben considerar dimensiones (frente y fondo), orientación, topografía (desnivel descendente o ascendente) y vista.
¿Cómo se determina el precio por metro cuadrado?
En este sentido, los terrenos más costosos son aquellos que cuentan con vigilancia, conformación regular (cuadrado o rectangular), plano, en una esquina, sin contaminación ambiental, visual, auditiva u olfativa y donde no hay vendedores ambulantes o bases de transporte público.
Otro aspecto fundamental son los vecinos; es decir, si la colonia es residencial. Busca que no haya comercios, tianguis o cualquier giro que provoque tráfico o dificultad para estacionarse. De preferencia que se trate de una zona familiar, confiable y tranquila.
Además del valor del terreno, tendrás que pagar un estudio de mecánica de suelo para constatar que no está sobre una zona de minas o suelo blando, ya que la cimentación sería mucho más costosa. A la lista de gastos se suma la contratación de un arquitecto o ingeniero quien tendrá que realizar un proyecto adecuado de construcción.
Proceso de escrituración
Este trámite es similar al que se realizaría con cualquier otro inmueble, pero la documentación requerida es diferente. Mientras que para una casa-habitación se deben presentar comprobantes de construcción, en un terreno es requisito pedir alineamiento y número oficial que identificarán la propiedad, así como sus dimensiones.
Lo anterior porque algunas veces los predios adjuntos suelen estar baldíos. Con esta estrategia, se determinará con precisión los linderos, evitando invadir terrenos vecinos. Asimismo, dicho documento incluye información sobre restricciones de construcción y posibles afectaciones.
Asegúrate de que la escritura del vendedor está inscrita en el Registro Público de la Propiedad (RPP) para verificar la inexistencia de gravámenes o garantías sobre el inmueble y que los vendedores tengan la capacidad jurídica para serlo.
Habrá que revisar que el impuesto predial esté al corriente, contando los derechos por servicios de agua si es que el terreno cuenta con toma.
Finalmente, se recomienda acudir con un profesional inmobiliario, quien está capacitado en estas labores y tal vez sea la única persona que pueda orientar a un comprador sobre la oferta, demanda, procedimiento y precios.
Fuente: http://www.metroscubicos.com/